Acercamiento concreto entre el periodismo y la Justicia

El Centro de Capacitación Judicial de la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe consolida un abordaje ambos mundo para que la sociedad deconstruya el mensaje.

El Poder Judicial de Santa Fe aplica desde hace 20 años una estrategia para reducir la brecha entre la magistratura y la sociedad alimentada por el lenguaje jurídico complejo, los procesos a veces prolongados y la creciente litigiosidad.

El diagnóstico que la Oficina de Prensa, Difusión y Relaciones Institucionales, y el Centro de Capacitación (CCJ) del Poder Judicial identificó que en la complejidad del sistema judicial, y no la falta de interés, como el principal obstáculo para la comunicación de la Justicia con la ciudadanía.

El desconocimiento de las características y vicisitudes de los procesos derivaba en errores y desinformación.

Una noticia sensacionalista o una condena mediática podían alentar la percepción negativa del Poder Judicial, una imagen oscura a menudo impulsada por el silencio de la magistratura, que preferiría evitar el contacto con la prensa ante el temor de una mala interpretación.

La consecuencia era un deterioro de la rendición de cuentas. Ante esto, el Poder Judicial resolvió que debía impulsar una apertura basada en la formación tanto de sus equipos como de la prensa local.

Tras unas pruebas iniciales en 2000, 2004 y 2005, nació el Curso de Periodismo Judicial en 2006. Ese mismo año, la provincia de Santa Fe alojó la I Conferencia Nacional de Jueces impulsada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Eran tiempos de cambio propiciados por las nuevas autoridades, con la búsqueda de cercanía con la sociedad y la comunicación en el centro de la agenda institucional.

En el presente se desarrolla con la dirección de magistrados y de la Oficina de Prensa, y funciona como un entorno académico donde jueces, fiscales, defensores oficiales y periodistas debaten fuera de la urgencia de la noticia. En el diseño y sostenimiento de la capacitación intervienen actores externos fundamentales: la Asociación de Prensa de Santa Fe (APSF) y el Sindicato de Prensa de Rosario (SPR).

La formación santafesina fue evolucionando año a año para abordar los nuevos requerimientos tecnológicos y sociales. En la actualidad integra módulos obligatorios sobre género (Ley Micaela), derechos humanos, derechos de la vejez, e impactos de la inteligencia artificial y de los metadatos en la Justicia. El Curso incluye conferencias magistrales: el conjunto de temas permite, por un lado, que los periodistas adquieran habilidades para una comunicación efectiva y veraz relacionadas con el ámbito judicial y, por el otro, que los miembros del Poder Judicial se sumerjan en la dimensión de la comunicación pública.

El Curso recibió un apoyo clave en 2017 cuando la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe, mediante el Acta-Acuerdo 6, dispuso que su finalización otorgará puntaje para la carrera judicial, lo que incentiva la participación y el compromiso de los integrantes de los Tribunales. En dos décadas de vigencia ininterrumpida -incluso durante la pandemia, cuando se desarrolló una edición virtual- pasaron por esta capacitación alrededor de 3.500 beneficiarios.

Testimonios

Martín Ortiz, jefe de la Oficina de Prensa y Relaciones Institucionales del TSJ de Santa Fe y Codirector del Curso Anual de Periodismo Judicial aseguró que “se trabaja y coordina el Curso Anual de Periodismo Judicial con gran pasión y profesionalismo. Se busca que todos los años el programa se renueve y se ajuste a los nuevos desafíos que surgen”

“En mi triple rol de magistrado, director del Centro de Capacitación del Poder Judicial de Santa Fe y de codirector del Curso Anual de Periodismo Judicial, destaco la importancia de esta iniciativa académica, que ha servido no sólo para nutrir a sus asistentes de distintas herramientas comunicacionales, sino que también ha tenido la virtud de tender un puente de escucha recíproca, entre el Poder Judicial y los medios de comunicación, para lo cual cuenta con un programa actualizado y disertantes reconocidos”, precisa Nicolás Falkenberg.

El juez manifiesta con orgullo que la capacitación es una marca registrada del Poder Judicial provincial, que dio frutos en el exterior: “fue base e inspiración para forjar el primer curso de formación en Comunicación Judicial en Iberoamérica, según consigna su programa, que es dictado por la Escuela Nacional de la Judicatura del Poder Judicial de República Dominicana”.

“La interacción entre los sectores que participan del Curso, que está marcada por cambios permanentes, tensiones y desafíos, encuentra en este ámbito una oportunidad para el reconocimiento mutuo, y para la puesta en valor de la crítica periodística seria y fundada”, explicó el juez y ex presidente de FAM, Ariel Ariza.

Ariza pone énfasis en la diversidad de temas, de perspectivas y de participantes que presenta esta propuesta: “entre sus principales fortalezas se destaca la consolidación de un espacio de diálogo e intercambio entre periodistas, comunicadores, docentes e integrantes de los distintos estamentos del sistema judicial. La interacción entre estos sectores, que está marcada por cambios permanentes, tensiones y desafíos, encuentra en este ámbito una oportunidad para el reconocimiento mutuo, y para la puesta en valor de la crítica periodística seria y fundada”.

Emerio Agretti, secretario de Redacción de El Litoral y expositor en el Curso, subraya la heterogeneidad de los participantes, que llegan con formaciones, trayectos y concepciones distintos, e, incluso, opuestos. “Los intercambios formales e informales que suscita el Curso sirven para limar asperezas, desterrar prejuicios y confrontar esquemas de pensamiento diferente, además de llevar a la práctica el ejercicio de ‘ponerse en el lugar del otro’. Más allá del uso que después se haga de sus contenidos, el Curso en sí mismo constituye un acercamiento concreto y fecundo entre el periodismo y la Justicia”, opina Agretti.

“La formación ayuda a sensibilizar en temas como la libertad de expresión y en cómo deben relacionarse las oficinas judiciales con la prensa. Esta es una pedagogía muy necesaria”, explicó Fernando Ruiz, quien expuso en las jornadas del año pasado.

El juez Ariza apunta que el Curso contribuye a promover una cultura institucional más abierta y receptiva, consciente de que una ciudadanía informada requiere no solo decisiones judiciales de calidad, sino también una comunicación clara, rigurosa y responsable acerca de la respuesta que el Poder Judicial brinda a los problemas que afectan la vida social.

Flexibilidad e interdisciplinariedad

El impacto cualitativo es la mejora en la relación prensa-justicia. Esto no significa que hayan desaparecido las coberturas críticas, sino que aumentó la comprensión y el respeto recíprocos entre las fuentes judiciales y los actores periodísticos. La Justicia gana transparencia y cercanía social, y se genera la posibilidad de ampliar el acceso a la información pública previsto en la ley.

El proceso de implementación del Curso Anual de Periodismo Judicial ha enfrentado obstáculos significativos, pero el más recurrente fue la asistencia presencial. La rigidez de las agendas judiciales y la vertiginosa actividad periodística dificultaron históricamente la concurrencia regular a los encuentros semanales de tres horas de duración donde se exige puntualidad (hay un control de asistencia previo y posterior con la firma). Ante esto, el aprendizaje fundamental fue la necesidad de adoptar una flexibilidad estratégica mediante modalidades híbridas. Otro aprendizaje clave ha sido la interdisciplinariedad: quedó demostrado que la exposición conjunta de jueces y periodistas activos sobre la elaboración de noticias judiciales resulta mucho más efectiva que la que cada uno podría hacer por separado.

Esta iniciativa es plenamente replicable en otras jurisdicciones judiciales u organismos públicos que busquen transparentar sus procesos de toma de decisiones ante la ciudadanía. La estructura del programa permite ser adaptada a diferentes realidades regionales, siempre que se respeten ciertas condiciones.

El factor clave para la replicabilidad es el diseño de una alianza con actores periodísticos. A los fines de generar interés y dar continuidad se han aplicado estrategias de incentivos institucionales, como el otorgamiento de puntaje para la carrera administrativa y judicial; y la incorporación de temas de vanguardia, como la inteligencia artificial o los derechos digitales, permite que la práctica mantenga su vigencia frente a los cambios tecnológicos.

La experiencia de Santa Fe demuestra que la comunicación pública es una función esencial de la Justicia. Y que un periodismo formado para comprender la realidad tribunalicia resulta un aliado en la construcción de la información confiable que precisa una democracia para ser sana.

Fuente: FOPEA – PODER JUDICIAL DE SANTA FE – RED DE PERIODISMO JUDICIAL

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